El incumplimiento de los requisitos formales del escrito, como el exceso de caracteres y la falta de certificación, motivan la inadmisión del recurso.
En su sentencia n.º 661/2025, de 30 de abril, el Tribunal Supremo ha desestimado un recurso de casación por exceder la extensión máxima establecida en el Acuerdo de la Sala de Gobierno de 8 de septiembre de 2023, que regula los requisitos formales y de contenido de estos escritos. El límite fijado es de 50.000 caracteres con espacios, equivalentes a 25 folios, y debe estar debidamente certificado al final del escrito.
En este caso, la parte recurrente superó dicha extensión sin acreditar una circunstancia excepcional que justificara el exceso. El argumento principal para rebasar el límite —la inclusión de transcripciones de sentencias del propio Tribunal Supremo— fue considerado insuficiente para eximir del cumplimiento de la norma. Además, tampoco se incluyó la certificación exigida sobre el número de caracteres.
El Tribunal recuerda que la regulación formal de los escritos de casación encuentra amparo en el artículo 481.8 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, y su aplicación rigurosa responde a la naturaleza extraordinaria del recurso, sin que ello suponga una vulneración del derecho a la tutela judicial efectiva.
Esta resolución refuerza la importancia de respetar los límites formales establecidos en los procedimientos de casación y pone de relieve que su incumplimiento puede acarrear la inadmisión del recurso, incluso si se trata de cuestiones de fondo relevantes.


